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domingo, 5 de septiembre de 2010


Sean todos bienvenidos al blogspot que tiene por título: La Historia Universal a partir del siglo XX. Conformado por las participandtes: Carilys Peña, Zurima Peralta, Kisbel Caruci y Leomalys Báez, estudiantes de la Universidad Nacional Experimental “Simón Rodríguez” Núcleo Araure Estado Portuguesa; Director de dicha institución:  Arturo Jiménez y Subdirectora académica: Mireya Izaguirre.


Esta evaluación fue autorizado por el Licenciado: Jaime Rodríguez, facilitador del curso Historia Universal, del Periodo Académico 2010-1 correspondiente al lapso de Intensivos (curso de avance y nivelación). 


La creación de este trabajo les servirá tanto al publico como a las participantes del blogspot, para así obtener nuevos aprendizajes sobre los hechos acontecidos en el transcurso del siglo XX donde se pueden encontrar informacion sobre: La Primera Guerra Mundial, Sus Consecuencias Políticas y Económicas, La Forma de Gobierno, Capitalismo y Socialismo, La Alemania Nazi (Segunda Guerra Mundial), Relaciones Internacionales: Organismo e Instituciones, La Revolución Rusa, China y Cubana, Capitalismo Vs Socialismo, Del Mundo Bipolar al Mundo Unipolar: La URSS Después de la Perestroika, La Caída del Muro de Berlín, Fin de la Guerra Fría Nuevo Orden Mundial y el Proceso de Globalización, Conflictos Regionales: Invasiones. Sin más preámbulos, se espera que tal contenido sea de gran provecho.

QUE FUE LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL:

La Primera Guerra Mundial o Gran Guerra fue un conflicto armado que tuvo lugar entre 1914 y 1918, y que produjo más de 10 millones de bajas. Más de 60 millones de soldados europeos fueron movilizados desde 1914 hasta 1918. Originado en Europa por la rivalidad entre las potencias imperialistas, se transformó en el primero en cubrir más de la mitad del planeta. Fue en su momento el conflicto más sangriento de la historia.

La guerra comenzó como un enfrentamiento entre el Imperio austrohúngaro y Serbia.Rusia se unió al conflicto, pues se consideraba protectora de los países eslavos y deseaba socavar la posición de Austria-Hungría en los Balcanes. Tras la declaración de guerra austrohúngara a Rusia el 1 de agosto de 1914, el conflicto se transformó en un enfrentamiento militar a escala europea. Alemania respondió a Rusia con la guerra, obligada por un pacto secreto contraído con la monarquía de los Habsburgo, y Francia se movilizó para apoyar a su aliada. Las hostilidades involucraron a 32 países, 28 de ellos denominados «Aliados»: Francia, el Reino Unido, Rusia, Serbia,Bélgica, Canadá, Portugal, Japón, Estados Unidos (desde 1917), así como Italia, que había abandonado la Triple Alianza. Este grupo se enfrentó a la coalición de las «Potencias Centrales», integrada por los imperios Austrohúngaro, Alemán yOtomano, acompañados por Bulgaria.

El 3 de agosto de 1914 era ya un hecho la Primera Guerra Mundial, el ministro británico de asuntos exteriores Edward Grey se hallaba frente a su ventana de su despacho y veía sobre Londres el crepúsculo, entonces pronunció unas palabras que se han hecho famosa: "En toda Europa se apagan ahora las luces: puede suceder que jamás volvamos a verlas encendidas".

Su predicción se cumplió, la guerra que entonces empezaba significó la muerte de la vieja Europa, el final de los viejos tiempos el desmoronamiento definitivo de una concepción del mundo. Esta guerra, que tendría que haber puesto fin a las guerras, dio origen a nuevos enfrentamientos, a nuevas guerras.

El conflicto fue provocado en Sarajevo, el 28 de junio de 1914 cuando el heredero del trono austro-húngaro, el archiduque Francisco Fernando cayó víctima de un terrorista servio. Pero como es natural, las causas de la guerra eran más profundas, consistían fundamentalmente en 3 antagonismos:
1.- Entre Alemania y Francia, en forma de una enemistad reactivada por la derrota francesa de 1871, y la pérdida de Alsacia-Lorena.
2.- Entre Alemania e Inglaterra, competencia en el terreno de la industria de la política colonial y del rearme maruno.
3.- Entre Austria-Hungría y Rusia, por el dominio de los Balcanes.

El conflicto militar que comenzó como un enfrentamiento localizado en el Imperio Austro-Húngaro y Serbia el 28 de julio de 1914; se transformó en un enfrentamiento armado a escala europea cuando la declaración de guerra austro-húngara se extendió a Rusia el 1 de agosto de 1914; Finalmente, pasó a ser una guerra mundial en la que participaron 32 naciones. Veintiocho de ellas, denominadas aliadas o potencias asociadas y entre las que se encontraban Gran Bretaña, Francia, Rusia, Italia y Estados Unidos, lucharon contra la coalición de los llamados Imperios Centrales, integrada por Alemania, Austria-Hungría, Imperio Otomano y Bulgaria.

Alemania invadió el Norte de Francia, los Galos impidieron que se tomará París mediante la lucha de trincheras, simultáneamente Alemania se enfrentaba a Rusia pero esta última fue bombardeada por Turquía que se sumaba a la Guerra. Mientras Italia que se había mantenido neutral, le declaró la Guerra a los Austríacos, que ya lo esperaban más esto no fue ningún problema. La Guerra entre 1915 y 1916 se limitó a trincheras, pero Alemania comenzó a utilizar armas químicas, inicialmente con buenos resultados, pero luego los aliados también las empezaron a utilizar y se defendían con máscaras, luego los dos bandos se pusieron de acuerdo para solo usar esta arma en casos extremos, dentro de los gases utilizados estaban los asfixiantes lacrimógenos, vesicantes y los estornutarios.

A finales de 1915 los Estados Centrales se reforzaron con Bulgaria mientras a los aliados se sumó Rumania logrando así algunas victorias. A Rusia le empeoro la situación pues tuvo que enfrentar ademas la Revolución Bolchevique en 1917, con lo que Alemania aprovechó e invadió Riga. Estados Unidos que se había mantenido al margen comenzó sus hostilidades contra los Estados Centrales que le habían hundido algunos buques de su armada,pero los centrales llevaban la ventaja, entonces Inglaterra tuvo la victoria absoluta al atacarlos por primera vez con tanques de guerra en Cambrali.

Las tropas Norteamericanas llegaban a Europa en grupos de 50 mil hombres semanales, lo que hizo retroceder a las debilitadas tropas centrales. El presidente Estadounidense Wilson en busca de una solución pacifica dictó un programa de convenios que constaba de 14 puntos, que los alemanes aceptaron mientras se cumpliera al pie de la letra. El 11 de noviembre de 1918 se suspendieron  los enfrentamientos cuando se firmó el armisticio de Compeigne y Alemania acepto la paz. A partir de ese momento se inicio la restauración de las naciones, despertándose entonces una oleada independentista.




Gran Bretaña:

Desde mediados del siglo XIX Gran Bretaña era la primera potencia económica y naval del mundo gracias a la Revolución Industrial. En la segunda mitad del siglo, su política estuvo en manos de William E. Gladstone y Benjamin Disraeli, liberal y conservador, respectivamente.


Disraeli llevó a cabo importantes reformas, como el reconocimiento de los sindicatos, el escrutinio secreto en las elecciones, la ley de enseñanza pública y gratuita, y la legislación sobre el trabajo de mujeres y niños.


La Alemania de von Bismarck:

El canciller Otto von Bismarck inicio en 1879 una política de alianzas destinada a aislar a Francia, de modo que no encontrase apoyo para reclamar Alsacia y Lorena. Formó una alianza con el Imperio austro húngaro a la que se unió Italia para formar la Triple Alianza (1882). Su acuerdo más importante era defensivo y comprometía a los aliados a ayudarse en caso de ataque. Después  de que la alianza se renovara en 1891, Francia firmó un tratado con Rusia (1894) por el que ambos países se comprometían a enviar un millón de soldados en caso de ataque, un acuerdo que Rusia cumpliría, efectivamente, cuando estalló la Primera Guerra Mundial.  
Las grandes potencias europeas padecían relaciones internacionales tensas, en pos del control de las fuentes de materias primas  y el reparto de las colonias.
En agosto de 1914, la nación alemana le declaro la guerra a Rusia y Francia. Luego, la invasión de Bélgica hizo sumar a Gran Bretaña  y Japón. A estos países les siguió Turquía, junto a los imperios centrales. En 1915, Bulgaria se unió a Alemania, e Italia, a los aliados. Si bien los alemanes insistieron en avanzar sobre Bélgica y el norte de Francia, fueron contenidos en el Marne por el frente occidental prácticamente hasta el final del conflicto.





La guerra naval (Primera Guerra Mundial)

La guerra naval en la Primera Guerra Mundial se caracterizó por los esfuerzos de las potencias Aliadas, especialmente Gran Bretaña, de imponer un bloqueo marítimo a los Imperios Centrales, utilizando sus grandes flotas navales; y por los esfuerzos de los Imperios Centrales de romper el bloqueo o establecer un bloqueo efectivo del Reino Unido y Francia. Los alemanes, que contaban con una importante flota de submarinos, intentaron imponer un bloqueo completo al Reino Unido y Francia, interceptar el apoyo de sus colonias y romper las rutas de aprovisionamiento entre América (carne de Argentina, armamento estadounidense) y Europa.

El Mar del Norte y el canal de la Mancha fue el principal teatro de operaciones de la guerra en el mar. En él se encontraron la Gran Flota británica y la Flota de Alta Mar alemana, protagonizando 3 grandes batallas. En agosto de 1914 se encontraron en la batalla de Heligoland, en enero de 1915 en la batalla del Banco Dogger, ambas a favor de Gran Bretaña. A mediados de 1916 ambas flotas se encontraron en pleno frente a la península de Jutlandia. Los alemanes tenían como objetivo impedir el abastecimiento británico desde Noruega. La batalla comenzó el 31 de mayo, duró 80 minutos y fue el mayor combate naval registrado durante la guerra. No hubo un total ganador, ya que la Royal Navy perdió más hombres y naves, pero los alemanes no pudieron romper el bloqueo y tuvieron más buques dañados.

Además la guerra en el mar se disputó en otros escenarios. En el Atlántico la actividad alemana se caracterizó por la guerra submarina. En el Mediterráneo, las flotas aliadas (británica, francesa e italiana) se enfrentaron a la Armada Austro-Húngara en el Adriático, siendo el mayor enfrentamiento la batalla del canal de Otranto en 1917;9 y a la Armada Otomana durante la campaña de los Dardanelos. En el Océano Pacífico se enfrentaron el Escuadrón Alemán del Lejano Oriente, comandado por el almirante Graf von Spee, con el 4° Escuadrón de la Real Marina Británica, la Real Marina Australiana y algunas unidades de la Marina Imperial Rusa y de la Armada Francesa. Las principales batallas de este teatro de operaciones fueron la batalla de Coronel y la batalla de las Malvinas.

Primera guerra mundial: consecuencias políticas.


Consecuencias políticas de la primera guerra mundial: 


- Declinación de tres grandes potencias: Rusia, Austria-Hungría y Alemania.
- Desaparición de las antiguas dinastías de los Hohenzollern, los Romanof y los Habsburgo, como casas reinantes, y con ellas las últimas monarquías absolutas de Europa, siendo reemplazados por estados republicanos. En 1920 había 39 repúblicas y 24 monarquías.
- Surgimiento de 8 nuevos estados; tres de ellos importantes: Polonia, Finlandia y Checoslovaquia, y cinco secundarios: Estonia, Letonia, Lituania, Albania y Yugoslavia.
- El estallido de la revolución rusa, surgiendo, de este modo, el primer Estado marxista, y también, la aparición del fascismo en Italia y el nazismo en Alemania.

Lucharon 65,8 millones de soldados, de los que murieron más de 1 de cada 8, un promedio de 6.046 hombres muertos cada día de los cuatro años que duró. A consecuencia de esta guerra cayeron cuatro imperios -el alemán, el austrohúngaro, el ruso y el otomano- y tres grandes dinastías, los Hohenzollern, los Habsburgo y los Romanov. Se calcula que la guerra produjo aproximadamente ocho millones de muertos y seis millones de inválidos. Francia fue el país más afectado proporcionalmente: 1,4 millones de muertos y desaparecidos, equivalentes a un 10% de la población activa masculina, acompañado por un déficit de nacimientos. El estancamiento demográfico francés se prolongó, con un envejecimiento de la población que sólo logró crecer con la inmigración. El norte francés estaba en ruinas: casas, puentes, vías férreas, fábricas, etc.

En el plano político, cuatro imperios autoritarios se derrumbaron, lo que transformó profundamente el mapa de Europa, rediseñado por el tratado de paz de 1919:
§  el Imperio del zar quedó transformado en la Rusia comunista (más tarde la URSS),
§  el Imperio Otomano se redujo a Turquía (península de Anatolia y Constantinopla),
§  el Imperio Austrohúngaro fue desmantelado y nacieron las minúsculas Austria, Hungría,Checoslovaquia y Yugoslavia como nuevos países independientes,
§  el Imperio alemán llegó a su fin y fue reemplazado por la República de Weimar, mermada territorial y económicamente por el pago de las reparaciones de guerra.

Nuevo equilibrio político mundial. Las colonias suministraron víveres, materias primas y soldados. Tras la guerra los pueblos coloniales no creyeron más en lo que se les había inculcado sobre la superioridad natural de la metrópoli y reclamaron una mejora de su situación. A este primer declinamiento de la influencia de Europa en las colonias, se sumó la expansión de Estados Unidos, el mayor beneficiado de la guerra junto a Japón, y cuyas capitales se colocaron al lado de París y Londres en la escena internacional.

Transformación social. Las diferencias sociales se acentuaron con el enriquecimiento de los mercaderes de armas y el empobrecimiento de los pequeños ahorradores, los retirados y los asalariados afectados por la inflación. Las mujeres adquirieron un nuevo lugar en la sociedad y se volvieron indispensables durante toda la guerra, en el campo, las fábricas, las oficinas, las escuelas (para compensar la marcha de numerosos profesores). El feminismo progresaba, el derecho a voto fue acordado en Gran Bretaña, Alemania, Estados Unidos, Turquía y Rusia, pero no en Francia.

Consecuencias tecnológicas. La contienda generó un intenso desarrollo de los instrumentos y técnicas de guerra: fusiles de repetición, ametralladoras, gases venenosos dando origen a la guerra biológica y química, hubo tanques, dirigibles y aviones, también se practicaron los bombardeos a las ciudades. La artillería multiplicó los calibres, aumentó el alcance y mejoró los métodos de corrección. El transporte motorizado se generalizó.

Consecuencias políticas en Alemania. Los cinco tratados tras la guerra, principalmente el suscrito en Versalles, ocasionaron un ambiente de opresión hacia los vencidos. La nueva Alemania republicana sufrió las consecuencias del Imperio Alemán y su economía fue explotada por los vencedores. Así surgieron tesis tanto izquierdistas como derechistas para acabar con esta situación. Los golpes contra el sistema comenzaron cuando, en 1921, milicias comunistas se levantaron en Múnich. La revuelta fue sofocada. Adolf Hitler culpaba a los marxistas alemanes de la rendición alemana, alegando como pruebas la constitución progresista de Weimar y el armisticio a continuación. Cuando Hitler aún seguía en las trincheras, los militares alemanes convencían a la población civil de que la guerra podía ser ganada, mientras que confesaban a los políticos que la rendición era ineludible. Pero Hitler sostuvo esta tesis en el Partido Nacional Socialista Alemán de los Trabajadores y, con ella, dirigió el denominado Putsch de Múnich de 1923 contra la sede del gobierno. El golpe militar fue aplastado y Hitler recluido en prisión durante ocho meses. Sin embargo, en enero de 1933 Hitler fue nombrado canciller por el presidente Paul von Hindenburg y el 14 de octubre de 1933 triunfó en las elecciones, por lo que llegó al parlamento alemán.

Primera guerra mundial: consecuencias económicas.

Consecuencias económicas de la Primera Guerra Mundial



La guerra supuso una inmensa destrucción material. Francia y Bélgica fueron los países más afectados pues los combates más violentos se desarrollaron en su territorio. Igualmente fueron castigadas Rusia y la región fronteriza entre Italia y Austria. Los campos de cultivo, la red de ferrocarriles, puentes, carreteras, puertos y otras infraestructuras fueron destruidos. Se perdieron barcos, fábricas, maquinaria. Numerosas ciudades y pueblos fueron arrasados. La riqueza de los estados sufrió un dramático descenso: Francia perdió más del 30%, Alemania cerca del 25 %, el Reino Unido el 32%, Italia el 26%. Estados Unidos se vio menos afectado y con ello se puso en cabeza por su floriente economía. Al término de la guerra fue necesario reconstruir las industrias debido a la "economía de guerra" que dislocó el sistema productivo y eliminó de la política económica los principios del liberalismo. Se produjo un endeudamiento por medio de la deuda pública. Los aliados llegaron a acumular con Estados Unidos una deuda de más de 250 mil millones de dólares. Se recurrió a la fabricación del papel moneda, lo que provocó una fuerte inflación (crecimiento general de precios).



El efecto de la Primera Guerra Mundial sobre la economía es causa de múltiples polémicas, ya que como todo análisis histórico y económico está profundamente ligado a la ideología política. En cualquier caso, casi todo el mundo coincide en que ésta ocasionó grandes convulsiones que marcan el final de una época (hegemonía indiscutible de Europa), y el inicio de una transición hacia un nuevo orden mundial que se consolidaría con la Segunda Guerra Mundial. Muchos autores ven en la Gran Depresión una consecuencia directa de la magnitud de los cambios que se produjeron.

Gasto militar: deuda pública e inflación: Cartel propagandístico en favor de la emisión de deuda pública.

La preparación del conflicto bélico y, especialmente, su ejecución supusieron un incremento de las necesidades militares. Para hacer frente a estos gastos extraordinarios, no fue suficiente recortar el gasto social, por lo que la gran mayoría de los gobiernos se endeudaron fuertemente, hasta extremos insospechados hasta entonces, y se generaron fuertes presiones inflacionistas.

El tejido productivo se orientó a la producción de armamento, de forma que los bienes de consumo empezaron a ser escasos. Todo tuvo un impacto muy negativo sobre los estratos más pobres de lasociedad, causando numerosas revueltas, como la Revolución rusa.

Movilización de la mano de obra masculina: llegada de la mujer al mundo laboral: La necesidad de soldados, así como su muerte masiva, estaban dejando sin mano de obra a una industria en plena expansión. Este hecho supuso una de las claves de la escasez de productos, pero al mismo tiempo abrió las puertas de los mercados laborales en sectores de la sociedad hasta entonces excluidos de este mundo.

Especialmente revolucionaria fue la aparición de la mujer en la industria pesada, llegando a suponer, por ejemplo, más del 40% de los trabajadores metalúrgicos, cosa que favoreció una gran expansión del movimiento feminista.

Avance técnico: La Primera Guerra Mundial es famosa por ser la primera vez en que la humanidad puso en marcha toda la maquinaria industrial para su propia destrucción. Los avances tecnológicos de la Revolución industrial convirtieron el conflicto en una auténtica carnicería, donde se combinaron tácticas totalmente anticuadas con artilugios de muerte masiva.

Este hecho puso de manifiesto que la superioridad técnica era más importante que la numérica, y se destinaron grandes cantidades de dinero a la investigación y desarrollo de todo tipo de armas. Fruto de eso, avanzó notablemente la industria química, que una vez firmados los tratados contra el uso de armas químicas, se especializó en pesticidas. Destaca especialmente el impulso que recibió la aviación, con las primeras grandes batallas aéreas.

Las necesidades de la guerra introdujeron definitivamente las técnicas de producción en serie en Europa, así como otras numerosas mejoras en las técnicas organizativas de la industria. Todo esto ayudó además al desarrollo de la publicidad y la rápida expansión del cartel publicitario y propagandístico como medio indispensable de comunicación.

Destrucción del tejido productivo europeo, expansión del norteamericano: La reducción de la importancia del factor humano supone un crecimiento de la industria militar. Como ya se ha visto, los grandes gastos de la guerra supusieron un desplazamiento adicional de la industria civil hacia la militar. Aunque en un principio las tensiones inflacionistas ayudaron a una rápida expansión industrial, las fábricas pronto se convirtieron en un objetivo estratégico por destruir al adversario.

También sufrió las consecuencias de la guerra el mundo rural, especialmente en una franja de unos pocos kilómetros de ancho en Francia, donde se concentraron la gran mayoría de los combates. El uso de agentes químicos, así como el peligro que suponían las bombas sin estallar y otros restos de guerra, tuvieron como consecuencia una importante reducción de la superficie que se podía dedicar a la agricultura, en el continente europeo.

Obviamente, los efectos negativos no llegaron a los EE. UU., ya que no se produjo ningún combate en sus tierras. Al contrario: la creciente demanda de una Europa en guerra facilitó una impresionante expansión de la producción en todos los ámbitos. Aunque el final de las hostilidades supuso una importante crisis económica, los EE.UU. se alzaron como primera potencia económica mundial: antes de la guerra (1913), más del 55% del PIB mundial era europeo; después de la Primera Guerra Mundial (1918), el 45% lo era de los Estados Unidos.

Hundimiento del Patrón Oro: Tal vez la consecuencia económica que más diferencia la Primera Guerra Mundial de otras guerras fue la destrucción del sistema de pago internacional conocido como Patrón Oro. Éste se caracteriza por utilizar el oro para liquidar las transacciones y deudas internacionales, como «valor estándar» con el cual las diferentes naciones fijaban la paridad de su moneda.

Durante la guerra, las potencias europeas tuvieron que importar grandes cantidades de armamento, y obviamente eso supuso la desaparición casi total de este metal en los países beligerantes. Por el contrario, los países neutrales, exportadores netos de armamento, tenían un gran exceso, que era peligroso poner en circulación sin caer en procesos hiperinflacionarios. Éstos fueron principalmente los Estados Unidos de América y España.

En estas circunstancias, restaurar este sistema de pago resultaba inviable: los bancos centrales de algunos países no disponían de reservas suficientes como para realizar pagos internacionales, mientras que otros tenían en exceso, pero no podían aplicar la lógica seguida del tipo de interés.

En consecuencia, se abandonó esta práctica. En muchos países, se empezó a utilizar dinero fiduciario, es decir, sin más tipo de respaldo que la confianza. La falta de conocimientos sobre este sistema monetario, así como la facilidad con la que era posible producir más moneda para el Estado, llevaron a las grandes hiperinflaciones de los años 20, principalmente en Alemania y Austria.

A nivel internacional, la falta de un sistema estable de pagos perjudicó fuertemente el comercio, a pesar de que la libra esterlina se mantuvo como moneda de referencia, con una progresiva tendencia hacia el dólar.

A finales de los años 20, se intentó recuperar este sistema, pero errores en la fijación de la paridad de la libra esterlina vaciaron pronto las reservas británicas otro pico y propiciaron el Crack de 1929 en la bolsa de Nueva York. Este hecho fue determinante para la llegada de laGran Depresión y el fracaso definitivo del patrón oro.

Reestructuración de fronteras y mercados: El final de la Primera Guerra Mundial trajo cambios importantes en las fronteras de los países, con sus lógicas implicaciones económicas.

Por una parte, las potencias victoriosas ampliaron sus territorios y, con ellos, su acceso a materias primas. Por otra, el Imperio Alemánperdió una gran parte, quedando además separado de Königsberg (Kaliningrado) por el único acceso al mar que tenía Polonia.

El Imperio austrohúngaro se disolvió en una gran cantidad de países independientes, los cuales tuvieron serios problemas, ya que su estructura económica e infraestructuras estaban orientadas hacia Viena, un mercado ahora cerrado. Eso les dejó en una situación de estancamiento y crisis, con grandes gastos de reconversión industrial. Lo mismo pasó con las repúblicas que se independizaron del Imperio ruso.

Algunos países que estaban divididos entre dos grandes imperios se encontraron paradójicamente con infraestructuras inconexas, como por ejemplo vías de ferrocarril con dos anchuras diferentes (Yugoslavia), lo que también se reflejó en su estructura productiva. Esta reestructrutaración política favoreció el incremento de la protección de la competencia exterior en estos nuevos países, con lo que incitaron a otros países a elevar también sus barreras comerciales. Esta situación de crisis en el Este propició el ascenso de regímenes totalitarios, que participarían activamente en la Segunda Guerra Mundial.

Compensaciones económicas en el Tratado de Versalles: Al finalizar la guerra, las potencias victoriosas, tomaron una serie de medidas penalizadoras contra los derrotados, que se materializaron en el Tratado de Versalles y que consistieron principalmente en la entrega de los barcos mercantes alemanes de más de 1.400 Tm de desplazamiento y la cesión anual de 200.000 Tm de nuevos barcos, como restitución de la flota mercante perdida por los aliados durante el conflicto; la entrega anual de 44 millones de Tm de carbón, 371.000 cabezas de ganado, la mitad de su producción química y farmacéutica y de otros productos industriales, durante cinco años así como el requisamiento de la propiedad privada alemana en los territorios y colonias perdidos. Pero la principal medida fue la fijación de una cantidad como indemnización en concepto de gastos militares. 

La cantidad impuesta a Alemania, decidida en 1921 por la Comisión de Reparaciones (REPKO), fue de 132.000 millones de marcos oro, una cantidad desorbitada para la época, lo que significaba, en su momento inicial, el pago anual del 6% del Producto interior bruto de este país. 

El sistema fiscal y monetario alemán acabó hundiéndose, por lo que sus acreedores acabaron cobrando sólo una pequeña parte de las deudas, a costa de que la economía internacional perdiese oportunidades de fortalecimiento y crecimiento. Los vencedores exigían además que el pago se realizase en oro, lo que requería, entre otras cosas, que las exportaciones alemanas superasen ampliamente a las importaciones, pero a la vez los aliados cerraron drásticamente sus mercados a las importaciones, elevando la protección a sus industrias. Esta deuda fue una de las claves de los fuertes procesos de hiperinflación y la crisis de la Gran Depresión, así como la subida al poder del nazismo.